Dolor de talón en Mérida: fascitis plantar y espolón calcáneo
Si te duele el talón al dar los primeros pasos de la mañana, lo más probable es que sea fascitis plantar, no el espolón que salió en tu radiografía. Es la confusión más común en este tema y cambia por completo el tratamiento.
La escena se repite: alguien llega con una radiografía del pie, señala un piquito de hueso en el talón y me dice "aquí está mi problema, doctora, hay que quitarlo". Casi nunca hay que quitar nada, y casi nunca es eso lo que duele. Te explico por qué.
Casi siempre es fascitis plantar
La fascia plantar es una banda gruesa de tejido que va del talón a los dedos y sostiene el arco del pie. Cuando se sobrecarga, su punto de anclaje en el talón se irrita. A eso le llamamos fascitis plantar.
Tiene una firma tan característica que muchas veces el diagnóstico se hace escuchando: duele más con los primeros pasos al levantarte de la cama, o al ponerte de pie después de estar sentado un rato largo. Caminas cojeando unos metros, va cediendo, y regresa al final del día o tras estar mucho tiempo parado.
Aparece con más frecuencia en quien pasa muchas horas de pie, en quien subió de peso, en quien cambió de calzado o de rutina de ejercicio, y en pies con arco muy alto o muy bajo.
El espolón casi nunca es el culpable
Aquí está lo que casi nadie te dice: el espolón calcáneo es una consecuencia, no la causa. Es un depósito de calcio que se forma con los años en la zona donde la fascia jala del hueso. Se le han encontrado espolones a mucha gente que nunca ha tenido dolor de talón, y hay pacientes con fascitis intensa cuya radiografía no muestra ningún espolón.
Por eso operar el espolón no es la respuesta al dolor de talón. Lo que se trata es la fascia irritada, y eso rara vez requiere cirugía. Cuando el espolón se ve en el estudio, sirve como pista de que esa zona lleva tiempo trabajando bajo tensión, nada más.
Cómo se distingue del resto
No todo dolor de talón es fascitis. Esto es lo que separo en la exploración:
| Dónde y cuándo duele | Hacia dónde apunta |
|---|---|
| Bajo el talón, peor en los primeros pasos del día | Fascitis plantar |
| Atrás del talón, donde se inserta el tendón de Aquiles | Tendinitis aquílea |
| Dolor que aumenta de forma constante y también en reposo o de noche | Amerita descartar otras causas, no esperar |
| Ardor u hormigueo que se corre hacia la planta o los dedos | Puede haber un nervio atrapado |
| Dolor tras un impacto fuerte, con dificultad para apoyar | Descartar fractura por estrés |
| Dolor en varias articulaciones a la vez, con rigidez matutina prolongada | Puede ser de origen inflamatorio y amerita otra ruta |
Qué funciona de verdad
Ordenado por lo que más rinde, y sí, lo aburrido es lo que sirve:
- Estiramiento de la fascia y de la pantorrilla, todos los días, empezando antes de poner el pie en el suelo por la mañana. Es la medida con más impacto y la primera que la gente abandona.
- Calzado con soporte y amortiguación. Andar descalzo en piso duro o usar sandalia plana empeora el cuadro. En Mérida esto pesa: se camina mucho en piso de losa.
- Bajar la carga temporalmente, no dejar de moverse. Cambiar el impacto por bicicleta o alberca mientras cede.
- Control de peso, porque cada paso multiplica lo que soporta el talón.
- Plantilla o soporte de arco cuando la forma del pie lo justifica. No todo mundo la necesita, y comprarla sin valoración es apostar.
- Manejo del dolor y la inflamación para poder estirar. El dolor que impide hacer el ejercicio hay que controlarlo primero.
La fascitis responde lento. Se mide en semanas y meses, no en días, y ese es el motivo por el que tanta gente cambia de tratamiento antes de darle tiempo al que ya estaba funcionando.
El tobillo: esguinces que no terminan de sanar
El otro motivo frecuente de consulta en esta zona es el esguince de tobillo, casi siempre del ligamento de la parte externa. La mayoría se maneja sin cirugía, pero hay un error muy repetido: darlo por curado cuando deja de doler.
Un tobillo que quedó sin rehabilitar pierde estabilidad y propiocepción, que es la capacidad de saber dónde está el pie sin verlo. De ahí vienen los esguinces de repetición, ese tobillo que "se dobla solo" en una banqueta. Si ya te pasó más de dos veces, no es mala suerte: es un tobillo que quedó a medias.
Si no sabes con qué especialista va esto, aquí lo aclaro: cómo se llama el doctor de huesos.
Qué hacer hoy
Empieza hoy mismo con el estiramiento de pantorrilla y fascia, antes de levantarte, y revisa qué calzado estás usando dentro de casa. Si llevas más de cuatro a seis semanas con dolor de talón, o si el tobillo se te ha doblado varias veces, agenda una valoración antes de comprar la tercera plantilla.
Aquí puedes ver cómo abordo el dolor articular. Atiendo en Torre Altabrisa Millenium, en Mérida, Yucatán, y recibo pacientes que llegan desde Progreso, Kanasín, Umán y Conkal.
Este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica. Si tienes dolor o una lesión, acude con un ortopedista.
Sigue leyendo